“Man to Man”: una joya coreana en Netflix

Mezcla de drama, thriller y comedia, que narra la relación de un actor con su guardaespaldas. Este secreto de la televisión de Corea del Sur tiene quien lo proteja por Netflix: un guardaespaldas. En la serie de espías y comedia Man to Man, el efectivo agente Kim Seol-woo (Park Hae-yin) tiene la misión de resguardar las aventuras y los avatares del popular actor Yeo Woon-gwang (Park Sung Woong). Dentro y fuera de los sets, sus estrategias secretas funcionaron con coreana precisión. Muy famosa en su país, Man to Man está disponible desde el 21 de abril en el catálogo de Netflix, pero aún no fue descubierta del todo: los misterios en serie de Corea esperan por sus fans.



La oferta fragorosa de series en la plataforma puede ser un factor. También, la recurrente afinidad argentina con ficciones de los Estados Unidos y de Gran Bretaña, pero el mundo coreano escapa a los clichés, incluso más que muchos contenidos con buen marketing y temporadas incansables.

Man to Man, en la primera, de 16 episodios, expone un universo propio y, como todo en Corea, nada predecible. Su lejanía cultural potencia su soltura visual y argumental, a los ojos locales, de estos llamados, televisivamente, “k-dramas”.

Y qué narra puntualmente? El vínculo entre un miembro de la agencia de espías de Corea del Sur, con la misión de revelar un entramado de corrupción millonaria corporativa en su país. Pero le asignan una tarea imposible y cruel: lidiar con la farándula coreana. A Kim Seol-woo le ordenan infiltrarse y ganarse la confianza de la estrella del cine de acción Yeo Woon-gwang. Un villano de película y televisión.

¿Ficción dentro de la ficción? “El es mi hermano, mi compañero del alma”, dirá en uno de los episodios el actor célebre (en la piel de otro, insufrible y ególatra). Seol-woo lo mira con coreano estoicismo en medio de la euforia de los sets de filmación, y lo sigue a todos lados. Hay peligros alrededor, como la joven Cha Do Ha (Kim Min-jung) que es fanática del divo y esconde, desde ya, un secreto del pasado. Y, entonces, los géneros se fundirán con galantería, acción milimétrica y varias sospechas.

Man to Man: de guardaespaldas a estrella, y de hombre a hombre, en este mundo dentro de otros en la tecnificada pero no deshumanizada Corea del Sur, mostrada en Occidente por la mega plataforma online. La serie figura como “original de Netflix”, pero no había sido concebida para ser vista por streaming (como House of Cards). La produce la cadena privada de cable coreana JTBC, y en su país se emite viernes y sábados a las 23, también desde el 21 de abril, en reemplazo de otra serie exitosa: Strong Woman Do Bong Soon. Netflix compró los derechos exclusivos, y asentó otro dato histórico a Man to Man. Es la primera producción coreana transmitida simultáneamente en 190 países.

“Algo se siente mal acerca de este trabajo”, esboza con intuitiva frialdad de espía Kim Seol-woo, a medida que los mundos del poder y de la televisión se confunden, y que se acerca, cada vez más, a Yeo Woon-gwang. Con sus picantes escenas y sus razones ocultas, este melodrama combinado con thriller y comedia escrito por Kim Won-suk, y con dirección de Lee Chang-min, es una buena revancha. De Corea a Netflix, con humor, suspenso, absurdos y amor.