Conocemos a: Idangel Betancourt

 

Se llama: Idangel Betancourt
  • Lugar y fecha de nacimiento: Camagüey, Cuba, 23 de abril de 1973.
  • Se define como: Artista.
  • Premios logrados: No creo en los premios como referencia, sobran ejemplos en el mundo, Nobeles de los que nadie se acuerdan y otros inolvidables que nunca fueron reconocidos. Pero contesto a la pregunta.
Ha sido premiado en Argentina con los premios Victoria Mejor Producción y Mejor Iluminación por la puesta en escena La Tempestad Reciclada, si Shakespeare hubiera conocido Argentina. Primer Concurso de Cuentos del Noroeste, Consejo Federal de Inversiones, Consejo Regional de Cultura NOA. Premio de la Secretaría de Cultura de la Nación Abelardo Castillo de Nuevas Revistas Culturales, por la edición de la revista 5 Sentidos NOA. Beca de Investigación del Fondo Nacional de las Artes y del Instituto Nacional del Teatro, por Políticas del cuerpo. El teatro de las culturas en las comunidades étnicas de Salta. En Cuba: Premio Bustos Domecq de poesía, 2002. Premio Nacional Ciudad del Ché, de la UNEAC de Santa Clara, 2001. Premio UNEAC de poesía Camagüey, a escritores menores de 35 años.


¿Cuál es la idea de crear TUNEL 46?
 

Crear el centro cultural que abrí junto a Luis Caram es antes que nada, un emprendimiento laboral para dedicarnos a tiempo completo al arte y la cultura (idea bastante ingenua si se tiene en cuenta el contexto desfavorable de Salta para que estos emprendimientos puedan sostenerse). Además, es una forma de dinamizar el movimiento cultural desde un espacio de producción y de cruce de pensamiento y de formación, según un criterio estético y a su vez social que tenemos sobre el arte.

 

 
¿Qué tiene de bueno y de negativo la producción cutural salteña?
De bueno (criterio al que obliga la forma de la pregunta) podemos referir a que siento que Salta está en un momento bisagra, donde mucho de los mitos hegemómicos están en cuestión, pero donde impera la confusión y la diletancia, tanto desde los hacedores como en mucho de los funcionarios públicos de la cultura. Una confusión que en el fondo es ideológica y que responde a las formas de mercado y a otras de carácter residuales. En tanto, en literatura, pienso que los escritores que hoy rondan los 30 años no podrán alcanzar en los próximos diez años  la claridad poética de las voces que con más fuerza siguen gravitando en estos momentos: Santiago Sylvester y Leopoldo Castilla, con todo, me atrevo a arriesgar un solo nombre: Alejandro Luna. Al menos mientras sigan encerrados en el juego extraliterario. En las artes plásticas, una tardía posmodernidad no ha cuajado todavía  en el ambiguo juego del arte contemporáneo y no ha surgido en los últimos años propuestas seguras, para la que tendríamos que remontarnos a Mariano Cornejo, y a las aún pocas apariciones del cubano radicado en Salta Alexander Guerra. En música, el pop hace rato que licuó el folklore popular, y lo más importante quizá venga en un futuro del cruce de los grupos de cámara alimentados por músicos de la Sinfónica, con formas callejeras y/o tradicionales. En teatro, el esfuerzo sesentista del Phersus fue borrado, y está todo por hacer. El lector dirá que es una mirada pesimista. Yo digo que en este panorama está la ebullición de lo que vendrá, una generación fresca, con agudeza crítica sin complejo para tomar lo mejor de Salta, y poder cambiar la lógica institucional de la Universidad Nacional de Salta en relación con el arte, del Ministerio de Cultura y Turismo, y del Gobierno de la Ciudad, cuya estrategia cultural hasta ahora es cuando menos obsoleta. Para que Salta sea una ciudad cultural, con producción diversa y de calidad (y público que consuma), ha de esperarse esta emergencia en el transcurso de esta y la próxima década; aunque el Plan Estratégico de Desarrollo Sustentable Salta 2030 no contemple en sus ejes la Cultura, sino desde el turismo. En tanto los movimientos artísticos seguirán siendo espasmódicos, tanto como los esfuerzos institucionales.  

¿Se considera más un gestor cultural, un escritor o un director teatral?
Hago gestión porque no me queda otro remedio, ¡qué artista desearía trabajar en otra cosa que no fuera su obra! El mercado ha impuesto conceptos críticos como las industrias culturales, o el artista autogestor; creo que en el fondo eso forma parte del desprecio de la sociedad de mercado por el trabajo del artista, y por todo aquello que no sea espectacular en el sentido banal y obsceno. Sobre la otra parte de la pregunta, me considero un escritor: cuando hago teatro también escribo sobre los cuerpos y sobre el espacio.
 
¿Qué busca encontrar en el proceso artístico?
Busco encontrar una mejor forma de preguntar/me.
 
¿Cuál es su mayor aspiración?
Que mis hijos crezcan en una Salta diferente, con una sociedad menos segmentada, con más espacios para el arte y la cultura, donde pueda verse todo el potencial que su historia y geografía contienen, con una educación laica, una Salta con espacio para la diferencia, sin chovinismo; porque creo que la única forma en que una sociedad puede transformarse y desarrollarse es a través de la educación y la cultura como motor impulsor de su gente. Salta es un pueblo con imaginación y eso mantendrá a su cultura siempre con fuerza.